La detección temprana de retrasos en el desarrollo, alteraciones neurológicas, capacidades de movimiento, función muscular en las posiciones de desarrollo y preferencias infantiles ayudan a dirigir el plan de atención.

El estiramiento manual es la forma más común de tratamiento para la tortícolis congénita. Los ejercicios tanto activos como pasivos se eligen específicamente para las limitaciones de la estructura corporal del niño (músculos del cuello, tronco y / o extremidad superior). Las técnicas de movilización de tejidos blandos son efectivas para obtener resultados positivos más rápidos en el tratamiento de la tortícolis congénita. Cuanto antes comience el tratamiento, más exitosos serán los resultados y menor será la duración del tratamiento. El pronóstico también se relaciona con la extensión de la masa fibrosa en el diagnóstico inicial, con tratamientos más prolongados cuanta más fibrosis.

Beneficios para el niño:

Aumenta el rango de movimiento articular activo y pasivo.
Facilita el movimiento normal y previene el desarrollo de las alteraciones posturales.
Reduce el uso de soportes / equipos externos que pueden aumentar la asimetría.
Evita o minimiza la necesidad de futuros procedimientos más invasivos.

Keklicek H, Uygur F. A randomized controlled study on the efficiency of soft tissue mobilization in babies with congenital muscular torticollis. J Back Musculoskelet Rehabil. 2018;31(2):315-321.

Kaplan, Sandra L. PT, DPT, PhD; Coulter, Colleen PT, DPT, PhD, PCS; Fetters, Linda PT, PhD. Physical Therapy Management of Congenital Muscular Torticollis: An Evidence-Based Clinical Practice Guideline from the section on pediatrics of the American physical therapy association. Pediatric Physical Therapy: January 2013 ;25(4):348–394.